Guía
Códigos QR para negocios en Colombia: menú, reseñas, WiFi y fidelización

Un código QR es un cuadrado que el celular lee con la cámara y convierte en una acción: abrir la carta, el formulario de reseña de Google, la red de WiFi para invitados o el WhatsApp del negocio. En un restaurante de Bogotá, una clínica de Medellín, una tienda de Cali o un hotel de Barranquilla el trabajo es el mismo: evitar el «búscame en Google» y el «te dicto el menú». Oryzz Tap imprime ese QR en la misma placa de acrílico que lleva el chip NFC, así quien no tiene NFC igual llega al enlace. Aquí va para qué usarlo, dónde ponerlo y cuándo un QR suelto se queda corto.
Qué abre y qué no abre
El QR no es la carta, ni la reseña, ni el pago. Es el atajo hasta una dirección que ya existe. Si el enlace está roto, el cuadrado también lo está. Si el enlace es el correcto, el cliente llega en un escaneo, sin instalar nada.
En la práctica un local en Colombia usa el QR para cinco destinos. Conviene separarlos: cada uno tiene su momento y su sitio.
| Uso | Dónde va | A qué abre |
|---|---|---|
| Carta o catálogo | Mesa, barra o vitrina | Tu menú en el celular, idealmente una página y no un PDF pesado |
| Reseña de Google | Caja, recepción o bandeja de la cuenta | El formulario de reseña de tu ficha, con las estrellas listas |
| WiFi de invitados | Mesa o recepción, en un impreso aparte | La red de visitas, nunca la clave de administración |
| Pago o reserva | Caja o WhatsApp | El enlace de pago o de agenda que tu negocio ya tenga |
| Volver a comprar | Salida o ticket | WhatsApp, la próxima cita o la página donde el cliente repite |
Carta y catálogo
En un restaurante el QR de la mesa sustituye la reimpresión cada vez que sube un precio. La página tiene que leerse en el celular: precios finales, fotos de lo que más se vende y un camino corto hasta el mesero. Un PDF de doce páginas obliga a hacer zoom y se abandona. Cómo montarla, paso a paso, está en la guía de carta digital para restaurantes.
En una tienda el mismo recurso abre el catálogo o el Instagram de la vitrina. En una clínica, la preparación de la cita o los horarios. El principio no cambia entre Chapinero, El Poblado o el norte de Barranquilla: el QR vive donde la persona ya está mirando, no en un aviso del fondo del local.
Reseñas de Google
Google te entrega un enlace que abre directo el formulario de reseña. El QR de ese enlace, puesto en la caja, le ahorra al cliente buscar tu nombre entre tres locales parecidos. El detalle de cómo sacar el enlace está en cómo obtener el enlace de reseñas. Y lo que sí y lo que no se puede pedir a cambio está en cómo conseguir reseñas sin incumplir las normas.
Un error frecuente es usar el QR de la ficha de Maps. El cliente llega al perfil y tiene que encontrar el botón de opinar. Muchos cierran ahí. El QR de reseñas abre las estrellas.
WiFi para invitados
Hay un tipo de QR que no abre una página: guarda el nombre y la clave de una red, y el celular ofrece conectarse. Sirve en la mesa de un café o en la recepción de un hotel, para no dictar una contraseña de dieciséis caracteres. Dos cuidados:
- Usa una red de invitados, separada de la caja, las cámaras y el computador del administrador.
- Quien escanea ve la clave. Si rotas la contraseña, el QR viejo deja de servir y hay que imprimir otro, salvo que apunte a una página tuya donde publicas la clave vigente.
La placa de Oryzz Tap abre un enlace web. Para el WiFi, lo habitual es un QR propio de esa red, al lado de la placa y no en el mismo destino. Mezclar «conéctate» y «déjame la reseña» en un solo cuadrado hace que la persona elija el WiFi y se olvide de la reseña.
Pagos y reservas
Si ya cobras con un enlace —una pasarela, un link de pago o la reserva de tu agenda— el QR puede llevar hasta esa página. Oryzz no procesa el cobro del almuerzo ni de la cita: la placa abre el destino que tú configuraste. El pago del cliente sigue ocurriendo donde ya lo tienes resuelto, y el de la placa, cuando la compras, ocurre en el checkout de Shopify.
En la línea Oryzz Pro el destino puede ser la carta, el catálogo, WhatsApp, la reserva o ese enlace de pago. Lo cambias desde el celular cuando el menú o la agenda cambian, sin reimprimir el QR de las mesas. Reseñas Google está pensada para el formulario de la ficha, no para la carta.
Fidelización: la siguiente visita
Un QR también puede abrir el WhatsApp con un mensaje empezado, o la página donde el cliente aparta la próxima cita. Eso es fidelización práctica: el camino de vuelta queda en la mesa, no en un speech. No reemplaza un programa de sellos si ya tienes uno; puede abrir la página de ese programa. Lo desarrollamos en fidelización para pymes con QR y NFC.
QR estático, QR dinámico y la placa
El QR estático lleva el enlace final escrito dentro del cuadrado. No caduca y tampoco se puede corregir: si cambias de dominio, imprimes otro. El dinámico apunta a un servicio intermedio. Lo cambias cuando quieras y dependes de que ese servicio siga en pie y de que sigas pagando.
La comparación con el chip NFC —velocidad, celulares, luz baja— está en placa NFC o código QR. La versión corta: en la caja, acercar el celular es más rápido que enfocar; el QR cubre al celular sin NFC. Por eso la pieza de Oryzz Tap trae los dos, apuntando al mismo destino, que tú cambias en tu perfil MyOryzz sin tocar el impreso.
Dónde ponerlo para que sí lo usen
- A la altura de la mano, no en un aviso alto. La persona escanea con el celular a la altura del pecho o apoyado en la mesa.
- Con luz. Un QR en la barra oscura de un bar se lee mal. El NFC no depende de esa luz; el QR sí.
- Con una frase de una línea. «Carta», «Tu reseña en Google» o «Escríbenos». Un párrafo al lado del cuadrado no se lee.
- Probado. Escanéalo con un iPhone y con un Android barato antes de pegarlo en las doce mesas. Treinta segundos evitan una semana de «a mí no me abre».
Qué revisar antes de imprimir cien
Pregunta quién es dueño del enlace. Si el generador gratuito cierra o te cobra a los tres meses, los QR de las mesas quedan mudos. Pregunta si puedes cambiar el destino sin reimprimir. Y mira el tamaño: en una mesa basta un cuadrado de unos tres centímetros; en una vitrina, más grande, con margen claro alrededor. El QR impreso en la placa de Oryzz Tap ya viene en la pieza, junto al chip.
Si el local está en Bogotá o pides desde otra ciudad del país, el envío sale de Bogotá y es gratis desde $99.900. Reseñas Google parte desde $ 59.900 y Oryzz Pro desde $ 99.900, pago único. Para un restaurante, la combinación habitual es Pro en las mesas y Reseñas Google en la caja: está contada en cómo elegir la placa para un restaurante en Bogotá y en la página de placas NFC para restaurantes.
Preguntas frecuentes.
¿Un código QR de mi negocio caduca?
Uno estático, que guarda el enlace directamente, no caduca. Uno dinámico pasa por el servidor de quien lo generó y puede dejar de abrir si ese servicio cierra o si dejas de pagar. Conviene que el destino lo controles tú.
¿Puedo usar el mismo QR para la carta y para las reseñas?
Puedes, pero en la práctica se pisan. En la mesa el cliente quiere la carta; en la caja, dejar la reseña. Dos destinos, en dos sitios, convierten mejor que un QR que intenta hacerlo todo.
¿El QR de Oryzz Tap abre el WiFi?
La placa abre un enlace web. Para compartir el WiFi de invitados lo habitual es un QR aparte, impreso con los datos de esa red. No pongas la clave de administración en un QR que cualquiera puede escanear.
¿Cuánto cuesta una placa con QR y NFC?
En Oryzz Tap, Reseñas Google cuesta desde $ 59.900 y Oryzz Pro, que abre cualquier enlace, desde $ 99.900. Es pago único, sin mensualidad. El precio de la variante que elijas está en la tienda.